

Hubo un tiempo en el que todo cambió, mi vida cambió, y tuve que dedicarme a otras cosas, al afianzamiento y perpetuación de las nuevas generaciones que han de, irremediablemente y aunque nos duela, sustituirnos.
La vida se ve de forma diferente, pero después de una pequeña separación todo ha vuelto a su cauce, todo ha vuelto a lo que siempre fue, y nunca debería de haber dejado de ser.
Aunque ahora mis ilusiones están puestas en lo que ha de venir, con el tiempo, pero con paciencia, todo ha de seguir su curso.